Las palabras clave del Corán

Las palabras clave del Corán

Islâm, îmân, Iḥsân

إسلام Islâm

La palabra «islâm» reviste tres sentidos:

Significa, en primer lugar, «encomendarse a alguien». Si esa entrega es consentida, se trata entonces de un «asentimiento». En un contexto de guerra, si esa entrega se obtiene defendiéndose con las armas, se puede entonces hablar de «sumisión».

Reviste, a continuación, el sentido de «adhesión a la paz».

Reviste, por último, el sentido de «consagración exclusiva».

En las exégesis, estos tres sentidos se ilustran mediante pasajes coránicos. Observe.

Primer sentido

Cuando ambos se hubieron sometido y Abraham hubo tendido a su hijo con la frente contra el suelo, […] (37,103)

فَلَمَّا أَسْلَمَا وَتَلَّهُ لِلْجَبِينِ

Di a aquellos beduinos que se quedaron atrás: «Pronto seréis llamados contra pueblos muy poderosos: los combatiréis o se someterán». (48,16)

قُلْ لِلْمُخَلَّفِينَ مِنَ الْأَعْرَابِ سَتُدْعَوْنَ إِلَى قَوْمٍ أُولِي بَأْسٍ شَدِيدٍ تُقَاتِلُونَهُمْ أَوْ يُسْلِمُونَ (16)

Segundo sentido

¡Oh, los creyentes! Entrad todos en la paz (o la pacificación) y no sigáis los pasos del demonio, pues es para vosotros un enemigo declarado. [2:208]

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا ادْخُلُوا فِي السِّلْمِ كَافَّةً وَلَا تَتَّبِعُوا خُطُوَاتِ الشَّيْطَانِ إِنَّهُ لَكُمْ عَدُوٌّ مُبِينٌ (208)

Y no digáis a quien os ofrece la paz: «¡Tú no eres creyente!», buscando con ello un provecho en este bajo mundo. Junto a Dios hay un abundante botín. Así os comportabais antaño, pero Dios os ha concedido Su Gracia. ¡Sed, pues, perspicaces! En verdad, Dios está bien informado de lo que hacéis. (4,94)

وَلَا تَقُولُوا لِمَنْ أَلْقَى إِلَيْكُمُ السَّلَامَ لَسْتَ مُؤْمِنًا تَبْتَغُونَ عَرَضَ الْحَيَاةِ الدُّنْيَا فَعِنْدَ اللَّهِ مَغَانِمُ كَثِيرَةٌ كَذَلِكَ كُنْتُمْ مِنْ قَبْلُ فَمَنَّ اللَّهُ عَلَيْكُمْ فَتَبَيَّنُوا إِنَّ اللَّهَ كَانَ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرًا

Tercer sentido

Dios ha citado como parábola a un hombre que pertenece a varios asociados que disputan a su respecto, y a [otro] hombre que pertenece a un solo hombre. (36,29)

ضَرَبَ ٱللَّهُ مَثَلاً رَّجُلاً فِيهِ شُرَكَآءُ مُتَشَاكِسُونَ وَرَجُلاً سَلَمًا لِّرَجُلٍ

Notemos que estos tres sentidos no son excluyentes. El concepto de islâm podría así resumirse en el hecho de encomendarse a la paz de manera exclusiva.

Un hadiz transmitido en numerosas versiones precisa este sentido. Se observará que, en la primera versión mencionada más abajo, el texto dice «المسلمين», y en la segunda «الناس».

المسلمُ من سلِم المسلمون من لسانِه ويدِه

El muslim es aquel que preserva a los muslims de su lengua y de su mano.

المسلمُ من سلم الناسُ من لسانه ويدهِ، والمؤمنُ من أمنه الناسُ على دمائهم وأموالهم

El muslim es aquel que preserva a la gente de su lengua y de su mano. Y el mu’min es aquel que da seguridad a la gente respecto de su sangre y de sus bienes.

Observación: el verbo سَلِمَ significa estar sano y salvo / preservado. Pues es lo que asegura la paz.

En cuanto a su sentido global en el Corán, es indisociable de la noción de «دين قيّم», es decir, «la religión recta e inmutable» según los sentidos de su raíz y la interpretación que de ella dan los comentaristas; véase, por ejemplo, Al-Râzî.

Observe.

Os ha trazado, en materia de religión, la vía que había prescrito a Noé, así como lo que te hemos revelado, y lo que prescribimos a Abraham, a Moisés y a Jesús: ¡que observen la religión y que no os dividáis a su respecto! (42,13)

شَرَعَ لَكُمْ مِنَ الدِّينِ مَا وَصَّى بِهِ نُوحًا وَالَّذِي أَوْحَيْنَا إِلَيْكَ وَمَا وَصَّيْنَا بِهِ إِبْرَاهِيمَ وَمُوسَى وَعِيسَى أَنْ أَقِيمُوا الدِّينَ وَلَا تَتَفَرَّقُوا فِيهِ

Ha ordenado que no adoréis sino a Él. Tal es la Religión inmutable (o recta), pero la mayoría de los hombres no lo saben. (12,40)

أَمَرَ أَلَّا تَعْبُدُوا إِلَّا إِيَّاهُ ذَٰلِكَ الدِّينُ الْقَيِّمُ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ النَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ

Vuélvete hacia la Religión, como puro creyente: la naturaleza primordial de Dios, según la cual Este creó a los hombres. No hay cambio en la creación de Dios. Tal es la Religión inmutable, pero la mayoría de los hombres no lo saben. Volved arrepentidos hacia Dios, temedle, cumplid la oración y no seáis de los asociadores, de aquellos que han escindido su religión y han formado sectas, regocijándose cada facción de lo que posee. (30,30-32)

فَأَقِمْ وَجْهَكَ لِلدِّينِ حَنِيفًا فِطْرَتَ اللَّهِ الَّتِي فَطَرَ النَّاسَ عَلَيْهَا لَا تَبْدِيلَ لِخَلْقِ اللَّهِ ذَلِكَ الدِّينُ الْقَيِّمُ وَلَكِنَّ أَكْثَرَ النَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ (30) مُنِيبِينَ إِلَيْهِ وَاتَّقُوهُ وَأَقِيمُوا الصَّلَاةَ وَلَا تَكُونُوا مِنَ الْمُشْرِكِينَ (31) مِنَ الَّذِينَ فَرَّقُوا دِينَهُمْ وَكَانُوا شِيَعًا كُلُّ حِزْبٍ بِمَا لَدَيْهِمْ فَرِحُونَ (32)

Di: «En verdad, mi Señor me ha dirigido hacia una vía recta, una religión inmutable, la religión de Abraham, puro creyente (hanîf), que no fue asociador». (6,61)

قُلْ إِنَّنِي هَدَانِي رَبِّي إِلَى صِرَاطٍ مُسْتَقِيمٍ دِينًا قِيَمًا مِلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا وَمَا كَانَ مِنَ الْمُشْرِكِينَ (161)

¡Oh, mis dos compañeros de prisión! ¿Vale más una multitud de señores separados que Allâh, el Dios único, el Invencible? Aquellos que adoráis fuera de Él no son sino nombres que vosotros y vuestros padres les habéis dado sin que Dios os delegue poder alguno al respecto. En realidad, el juicio solo pertenece a Dios. Ha ordenado que no adoréis sino a Él. Tal es la Religión inmutable, pero la mayoría de los hombres no lo saben. (12,39-40)

يَا صَاحِبَيِ السِّجْنِ أَأَرْبَابٌ مُتَفَرِّقُونَ خَيْرٌ أَمِ اللَّهُ الْوَاحِدُ الْقَهَّارُ (39) مَا تَعْبُدُونَ مِنْ دُونِهِ إِلَّا أَسْمَاءً سَمَّيْتُمُوهَا أَنْتُمْ وَآبَاؤُكُمْ مَا أَنْزَلَ اللَّهُ بِهَا مِنْ سُلْطَانٍ إِنِ الْحُكْمُ إِلَّا لِلَّهِ أَمَرَ أَلَّا تَعْبُدُوا إِلَّا إِيَّاهُ ذَلِكَ الدِّينُ الْقَيِّمُ وَلَكِنَّ أَكْثَرَ النَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ (40)

إيمان Îmân

Este término reviste dos sentidos que no se pueden disociar realmente. El primero es el sentido inicial dado por la raíz, es decir, «el hecho de dar seguridad», «de ser digno de la confianza depositada en uno» o «de ser leal y fiable respecto de los propios compromisos». Es este primer sentido el que se deduce de los pasajes que figuran a continuación (así como de la segunda parte del hadiz mencionado más arriba). Observe:

Por el pacto de los Quraysh, por su pacto [relativo a] los viajes de invierno y de verano. ¡Que adoren, pues, al Señor de esta Casa (la Kaaba), que los ha alimentado contra el hambre y les ha dado seguridad contra el temor! (106,1-4)

لِإِيلَافِ قُرَيْشٍ (1) إِيلَافِهِمْ رِحْلَةَ الشِّتَاءِ وَالصَّيْفِ (2) فَلْيَعْبُدُوا رَبَّ هَذَا الْبَيْتِ (3) الَّذِي أَطْعَمَهُمْ مِنْ جُوعٍ وَآمَنَهُمْ مِنْ خَوْفٍ (4)

Él es Dios. No hay divinidad sino Él; el Soberano, el Puro, el Apaciguador, el Fiable, el Predominante, el Todopoderoso, el Constrictor, el Orgulloso. ¡Gloria a Dios! Trasciende lo que Le asocian. (59,23)

هُوَ اللَّهُ الَّذِي لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ الْمَلِكُ الْقُدُّوسُ السَّلَامُ الْمُؤْمِنُ الْمُهَيْمِنُ الْعَزِيزُ الْجَبَّارُ الْمُتَكَبِّرُ سُبْحَانَ اللَّهِ عَمَّا يُشْرِكُونَ (23)

El segundo es el de fe o creencia, como en los pasajes que figuran a continuación:

Aquellos que creen en lo invisible, cumplen la oración y gastan [en limosnas] una parte de lo que les hemos concedido. (2,3)

الَّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِالْغَيْبِ وَيُقِيمُونَ الصَّلَاةَ وَمِمَّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ

El Enviado ha creído en lo que descendió sobre él procedente de su Señor, y los creyentes igualmente. Cada uno cree en Dios, en Sus ángeles, en Sus Libros y en Sus enviados. No establecemos distinción entre Sus enviados. Han dicho: «Hemos oído y hemos obedecido. ¡Tu perdón, Señor nuestro! ¡Y hacia Ti es el retorno final!». (2,285)

آمَنَ الرَّسُولُ بِمَا أُنزِلَ إِلَيْهِ مِن رَّبِّهِ وَالْمُؤْمِنُونَ كُلٌّ آمَنَ بِاللّهِ وَمَلآئِكَتِهِ وَكُتُبِهِ وَرُسُلِهِ لاَ نُفَرِّقُ بَيْنَ أَحَدٍ مِّن رُّسُلِهِ وَقَالُواْ سَمِعْنَا وَأَطَعْنَا غُفْرَانَكَ رَبَّنَا وَإِلَيْكَ الْمَصِيرُ

En otros pasajes, resulta más difícil disociar estos dos sentidos. Observe.

Las peores de las criaturas vivientes ante Dios son aquellos que cometen actos de improbidad (o de negación, o de ingratitud), de modo que no son dignos de la confianza que se les concede (o no creen): aquellos de entre ellos con quienes concluyes un pacto y que, después, violan sus compromisos en toda ocasión y no son temerosos. (8,55-56)

إِنَّ شَرَّ الدَّوَابِّ عِنْدَ اللَّهِ الَّذِينَ كَفَرُوا فَهُمْ لَا يُؤْمِنُونَ (55) الَّذِينَ عَاهَدْتَ مِنْهُمْ ثُمَّ يَنْقُضُونَ عَهْدَهُمْ فِي كُلِّ مَرَّةٍ وَهُمْ لَا يَتَّقُونَ (56)

Quien reniega (o rechaza) de los falsos dioses (o los tiranos / rebeldes) y es leal con Dios (y cree) se ha aferrado al asidero más sólido. (2,256)

لَا إِكْرَاهَ فِي الدِّينِ قَدْ تَبَيَّنَ الرُّشْدُ مِنَ الْغَيِّ فَمَنْ يَكْفُرْ بِالطَّاغُوتِ وَيُؤْمِنْ بِاللَّهِ فَقَدِ اسْتَمْسَكَ بِالْعُرْوَةِ الْوُثْقَى لَا انْفِصَامَ لَهَا وَاللَّهُ سَمِيعٌ عَلِيمٌ

La pregunta que se plantea entonces es la del vínculo entre la lealtad y la fe. Esta última sería la prolongación de una forma de probidad respecto del depósito confiado «أمانة», que generalmente se asocia a la conciencia. Dicho de otro modo, en el contexto coránico, la conciencia parece conducir naturalmente a la fe. Es por todas estas razones por las que Maurice Gloton traducía la palabra «مؤمن» por «aquel que pone en práctica el depósito confiado».

Es cierto que el Corán da una prolongación «operativa» a este «إيمان». Observe.

Aquellos que cumplen la oración y gastan [en limosnas] una parte de lo que les hemos dispensado. Esos son, verdaderamente, los leales (o creyentes). (8,3-4)

الَّذِينَ يُقِيمُونَ الصَّلاَةَ وَمِمَّا رَزَقْنَاهُمْ يُنفِقُونَ * أُوْلَئِكَ هُمُ الْمُؤْمِنُونَ حَقًّا

¡Bienaventurados los leales (o creyentes)! Aquellos que se muestran humildes en sus oraciones; aquellos que evitan las palabras vanas; aquellos que practican la limosna; aquellos que se guardan de tener relaciones sexuales, salvo con sus esposas y sus concubinas; no se los puede entonces reprochar, (23,1-6)

قَدْ أَفْلَحَ الْمُؤْمِنُونَ (1) الَّذِينَ هُمْ فِي صَلَاتِهِمْ خَاشِعُونَ (2) وَالَّذِينَ هُمْ عَنِ اللَّغْوِ مُعْرِضُونَ (3) وَالَّذِينَ هُمْ لِلزَّكَاةِ فَاعِلُونَ (4) وَالَّذِينَ هُمْ لِفُرُوجِهِمْ حَافِظُونَ (5) إِلَّا عَلَى أَزْوَاجِهِمْ أَوْ مَا مَلَكَتْ أَيْمَانُهُمْ فَإِنَّهُمْ غَيْرُ مَلُومِينَ (6)

En verdad, los leales (o creyentes) son aquellos cuyos corazones se estremecen cuando se menciona el Nombre de Dios, aquellos cuya fe aumenta cuando se les recitan Sus versículos, y aquellos que se encomiendan a su Señor, (8,2)

إِنَّمَا الْمُؤْمِنُونَ الَّذِينَ إِذَا ذُكِرَ اللهُ وَجِلَتْ قُلُوبُهُمْ وَإِذَا تُلِيَتْ عَلَيْهِمْ آَيَاتُهُ زَادَتْهُمْ إِيمَانًا وَعَلَى رَبِّهِمْ يَتَوَكَّلُونَ

إحسان Ihsân

El tercero de estos términos resulta más fácil de delimitar. Significa literalmente «el hecho de obrar bien». Se puede, pues, traducir por «bienhechura» o «excelencia».

Los dos pasajes que figuran a continuación muestran bien el sentido de este concepto. El primero, en un contexto profano; el segundo, en un contexto religioso.

Fue bueno conmigo cuando me hizo salir de la prisión. (12,100)

وَقَدْ أَحْسَنَ بِي إِذْ أَخْرَجَنِي مِنَ السِّجْنِ

Ciertamente, aquellos que creen y realizan buenas obras verán que no dejamos perder la recompensa de quien obra bien. (18,30)

إِنَّ الَّذِينَ آمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ إِنَّا لَا نُضِيعُ أَجْرَ مَنْ أَحْسَنَ عَمَلًا

En el pasaje que figura a continuación, esta «bienhechura» aparece como la culminación de un recorrido, tal como lo presenta la tradición. Vea.

Sobre aquellos que son leales y hacen buenas obras no hay reproche alguno por lo que hayan consumido [de ilícito antes de su prohibición] si son temerosos y leales (o creyentes) y hacen buenas obras; luego, si se muestran temerosos y leales; luego, si se muestran temerosos y bienhechores. Pues Allah ama a los bienhechores. (5,93)

لَيْسَ عَلَى الَّذِينَ آمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ جُنَاحٌ فِيمَا طَعِمُوا إِذَا مَا اتَّقَوْا وَآمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ ثُمَّ اتَّقَوْا وَآمَنُوا ثُمَّ اتَّقَوْا وَأَحْسَنُوا وَاللَّهُ يُحِبُّ الْمُحْسِنِينَ

Religión دِين ومِلّة

La palabra مِلّة solo se emplea en relación con un profeta concreto. Se dice así «مِلّة إبراهيم», por ejemplo. Se trata, pues, de la religión comunitaria tomada en su conjunto. Por eso, por extensión, este término designa también a una comunidad. Me parece pertinente traducirlo por «culto», como han hecho cierto número de traductores.

En cambio, tratándose de los individuos, se dirá «دين نبيل», por ejemplo. La palabra «دين» se emplea, pues, para la religión en la singularidad de cada uno, sea esta virtuosa o no. Por eso se dice también «فُلان حسن الدين» (fulano es de buena religión).

En cambio, cuando el Corán habla de La Religión, entendida como la única religión verdadera, se trata entonces de la religión recta e inmutable «قَيِّم». Pero ello hace entonces referencia a la parte esencial e intemporal de la religión. Es el sentido del versículo:

إِنَّ الدِّينَ عِندَ اللَّهِ الْإِسْلَامُ

La religión a los ojos de Dios es el Islam. (3,19)

وَمَنْ أَحْسَنُ دِينًا مِمَّنْ أَسْلَمَ وَجْهَهُ لِلَّهِ وَهُوَ مُحْسِنٌ وَاتَّبَعَ مِلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا وَاتَّخَذَ اللَّهُ إِبْرَاهِيمَ خَلِيلًا

¿Quién profesa una religión más bella que aquel que entrega (apacible y exclusivamente) su rostro a Dios, obra como bienhechor y sigue el culto de Abraham, puro creyente, a quien Dios tomó por amigo? (4,125)

Alma y espíritu روح ونَفْس

Las raíces de estas dos palabras evocan el soplo, de modo que la mayoría de los comentaristas consideran que la نفس no es sino una «coloración» o un «oscurecimiento» del روح. Y existe toda una controversia sobre la cuestión: ¿es el espíritu una creación o no? Pero estas cuestiones rebasan ampliamente nuestro propósito, que pretende ser exclusivamente lingüístico.

Notemos, pues, que en el Corán la palabra روح se presenta ante todo como un misterio divino. En ciertos pasajes, se presenta como perteneciente a Dios. En efecto, emplea la expresión «Su espíritu». En otros lugares se asocia a Jesús o al ángel Gabriel.

En cuanto a la palabra نفس, designa en primer lugar «la persona» o «el individuo». Puede tratarse de Dios mismo. Designa, a continuación, los distintos estados del «alma». Se asocia entonces a adjetivos.

وَيَسْأَلُونَكَ عَنِ الرُّوحِ قُلِ الرُّوحُ مِنْ أَمْرِ رَبِّي وَمَا أُوتِيتُمْ مِنَ الْعِلْمِ إِلَّا قَلِيلًا

Te interrogan acerca del Espíritu. Di: «El Espíritu procede del orden de mi Señor. Y no se os ha dado sino poca ciencia». (17,85)

ثُمَّ سَوَّاهُ وَنَفَخَ فِيهِ مِنْ رُوحِهِ

Luego lo formó armoniosamente e insufló en él de Su Espíritu. (32,9)

تَعْلَمُ مَا فِي نَفْسِي وَلَا أَعْلَمُ مَا فِي نَفْسِكَ

Tú sabes lo que hay en mi persona, y yo no sé lo que hay en Tu Persona. (5,116)

وَمَا أُبَرِّئُ نَفْسِي إِنَّ النَّفْسَ لَأَمَّارَةٌ بِالسُّوءِ إِلَّا مَا رَحِمَ رَبِّي

No pretendo, sin embargo, declararme inocente, pues el alma incita fuertemente al mal, salvo [en] aquello en que mi Señor hace misericordia. (12,53)

Intelecto عَقْل

La raíz de este término evoca igualmente los «vínculos» y las «trabas». El عقل hace así inicialmente referencia a la inteligencia racional: la capacidad de establecer «vínculos» entre las cosas y los conceptos, o a la facultad que nos impide obrar mal. No obstante, el Corán le da a menudo un sentido más amplio, para hablar de la inteligencia espiritual o de la razón consciente. Se puede ver en ese sentido la capacidad de establecer vínculos de orden espiritual, o de conectarse uno mismo con lo espiritual. Notemos que esta raíz solo aparece bajo la forma verbal. (Véase también el capítulo «reflexionar» en la unidad siguiente).

كَانَ فَرِيقٌ مِنْهُمْ يَسْمَعُونَ كَلَامَ اللَّهِ ثُمَّ يُحَرِّفُونَهُ مِنْ بَعْدِ مَا عَقَلُوهُ وَهُمْ يَعْلَمُونَ

Una parte de ellos oía la Palabra de Dios y luego la alteraba a sabiendas, después de haberla comprendido. (2,75)

أَفَلَمْ يَسِيرُوا فِي الْأَرْضِ فَتَكُونَ لَهُمْ قُلُوبٌ يَعْقِلُونَ بِهَا أَوْ آذَانٌ يَسْمَعُونَ بِهَا فَإِنَّهَا لَا تَعْمَى الْأَبْصَارُ وَلَكِنْ تَعْمَى الْقُلُوبُ الَّتِي فِي الصُّدُورِ

¿Por qué no viajan por la tierra, de modo que tengan corazones con los cuales razonar, y oídos con los cuales oír? Pues, en verdad, no son los ojos los que se ciegan, sino que son los corazones que se hallan en los pechos. (22,46)

Buenas acciones صالِحات وحَسَنات

Estos dos términos tienen un uso muy próximo. No obstante, se puede señalar que la palabra «حسنة» se emplea las más de las veces en singular en el Corán (2 veces en plural). Se opone a la palabra «سيّئة». Su raíz significa «bello», «bueno».

En cuanto a la palabra «صالحة», solo se emplea en plural y generalmente precedida del verbo «عمِل». Su raíz evoca una cosa «sana», «íntegra», «en buen estado». No tiene contrario sistemático, pero puede oponerse a la raíz «ف س د» (corrompido, degradado, malsano); o a la raíz «س ي ء», como para el término «حسنة».

مَنْ جَاءَ بِالْحَسَنَةِ فَلَهُ عَشْرُ أَمْثَالِهَا وَمَنْ جَاءَ بِالسَّيِّئَةِ فَلَا يُجْزَى إِلَّا مِثْلَهَا

Quien se presente con una buena acción recibirá diez veces su equivalente, mientras que quien se presente con una mala acción no será retribuido sino con su equivalente. (6,160)

إِنَّ الْحَسَنَاتِ يُذْهِبْنَ السَّيِّئَاتِ

En verdad, las buenas acciones expulsan las malas. (11,114)

أَمْ نَجْعَلُ الَّذِينَ آمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ كَالْمُفْسِدِينَ فِي الْأَرْضِ أَمْ نَجْعَلُ الْمُتَّقِينَ كَالْفُجَّارِ

¿Trataremos a aquellos que creen y hacen obras pías como a aquellos que corrompen la tierra? ¿O trataremos a los temerosos como a los prevaricadores? (38,28)

وَمَا يَسْتَوِي الْأَعْمَى وَالْبَصِيرُ وَالَّذِينَ آمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ وَلَا الْمُسِيءُ

El ciego y el vidente no están en pie de igualdad, como tampoco lo están aquellos que creen y realizan buenas obras y aquellos que hacen el mal. (40,58)

Malas acciones سَيِّئات

Este término designa literalmente la «mala» acción. Se encuentra su raíz en el término coránico سُوء, «el mal».

إِنْ تَجْتَنِبُوا كَبَائِرَ مَا تُنْهَوْنَ عَنْهُ نُكَفِّرْ عَنْكُمْ سَيِّئَاتِكُمْ وَنُدْخِلْكُمْ مُدْخَلًا كَرِيمًا

Si evitáis las más graves [acciones] que os están prohibidas, borraremos vuestras malas acciones y os introduciremos en un lugar honorable. (4,31)

Guía هُدى ورُشْد

La palabra رُشْد hace referencia a una disposición interior sana que permite al individuo seguir el buen camino.

En cuanto a la palabra هُدى, hace referencia a la guía en sentido amplio, ya provenga esta de uno mismo o del exterior.

فَإِنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدًا فَادْفَعُوا إِلَيْهِمْ أَمْوَالَهُمْ

Si los notáis capaces de obrar con sensatez, entregadles los bienes que les pertenecen. (4,6)

لَعَلِّي آتِيكُمْ مِنْهَا بِقَبَسٍ أَوْ أَجِدُ عَلَى النَّارِ هُدًى

¿Quizás os traiga de ella un tizón o encuentre junto al fuego una guía? (20,10)

Camino

سُنّة

مِنْهاج

شِرْعة

سبيل

سِراط

طريق

طريق: Este término designa un camino o una ruta con una acepción muy amplia. Su raíz «طرَق» significa golpear (en la puerta, en particular). La palabra طريق provendría, pues, según algunos, del hecho de que se pisa (o golpea) con los pies la ruta.

صِراط: Para unos, esta palabra es equivalente a طريق, pero algunos precisan que se trata de un camino bien trazado y fácil. En el Corán, se emplea siempre en sentido positivo. Su raíz, س ر ط, significa «tragar», y algunos añaden que este término proviene en origen del hecho de que el camino «traga» a quienes lo transitan. No obstante, me parece que tales aproximaciones son muy arriesgadas y proceden a veces de una tendencia a forzar la correspondencia de los términos de una misma raíz.

Atención: su grafía más corriente es ciertamente صِراط, pero algunas lecturas del Corán lo escriben también سِراط, lo que corresponde a la forma original de la palabra, conforme a su raíz. La grafía con la ص proviene del hecho de que la س se enfatiza a causa de la proximidad de la ط.

سبيل: Empleado a menudo para designar pequeños caminos. Se emplea también comúnmente en sentido figurado en diversas expresiones. Puede significar «una vía», «una causa», «un expediente» o «una manera».

شِرْعة / شَرِيعة: la raíz شرَع evoca el hecho de ir, o de ponerse en camino por la ruta que conduce al punto de agua, y simboliza por ello la vía de la salvación, pues no hay salvación sin agua. Por otra parte, dado que nadie puede prescindir del agua, se trata por extensión de un camino ancho y transitado por todos.

مِنْهاج: Si nos atenemos al sentido de su raíz, esta palabra evoca un camino bien trazado y claro.

سُنّة: Esta palabra procede de la palabra «سَنّ», que designa la circulación fácil de una cosa, como el agua. Designa la «conducta» o la «manera de ser» de los individuos. Puede significar también el «recorrido». Se dice así «seguir la سنّة», como se dice «seguir los pasos» de alguien en francés. Es, por extensión, la «tradición».

Interpretación تُفْسِير وتَأْوِيل

El Corán emplea estos dos términos para hablar de interpretación. Para verter su sentido, el español se reparte entre varias traducciones: «comentario», «interpretación», «exégesis», «hermenéutica».

Es bastante difícil distinguirlos, y es cierto que en ciertos pasajes del Corán ambos términos parecen equivalentes. Observe:

وَلَا يَأْتُونَكَ بِمَثَلٍ إِلَّا جِئْنَاكَ بِالْحَقِّ وَأَحْسَنَ تَفْسِيرًا

«No se presentan ante ti con alegoría alguna sin que te aportemos la verdad y una mejor interpretación». (25,33)

وَأَوْفُوا الْكَيْلَ إِذَا كِلْتُمْ وَزِنُوا بِالْقِسْطَاسِ الْمُسْتَقِيمِ ذَلِكَ خَيْرٌ وَأَحْسَنُ تَأْوِيلًا

Cuando midáis, colmad la medida y pesad con la balanza justa. Eso es preferible, y de mejor interpretación (o consecuencia). (35,17)

Etimología

En el plano etimológico, digamos en primer lugar que la palabra تفسير significa en origen la «disipación del velo». En cuanto a la palabra تأويل, evoca un «reenvío al origen» o al sentido «primero» (أوّل). El تأويل es el retorno al escrito inicial: es ver lo que está escrito y, por tanto, lo que va a producirse, o reencontrar la palabra de Dios inicial, es decir, aquella que no ha tomado la forma grosera del lenguaje. En ciertos pasajes coránicos, esta palabra toma a veces también el sentido de «consecuencia», «culminación» o «realización», lo que constituye en sí mismo una diferencia notable.

En el Corán

El primer término se menciona una sola vez en el Corán, en el pasaje mencionado más arriba.

El segundo se menciona 17 veces en el Corán. Tiene unas veces claramente el sentido de «interpretación», otras veces claramente el sentido de «consecuencia». Otras veces, ambos sentidos parecen convenir por igual. Observe:

قَالَ هَذَا فِرَاقُ بَيْنِي وَبَيْنِكَ سَأُنَبِّئُكَ بِتَأْوِيلِ مَا لَمْ تَسْتَطِعْ عَلَيْهِ صَبْرًا (78)

El Siervo dijo: «Aquí es donde nos separamos. Voy a darte la explicación de las cosas que te hicieron perder la paciencia. (18,78)

أَمْ يَقُولُونَ افْتَرَاهُ قُلْ فَأْتُوا بِسُورَةٍ مِثْلِهِ وَادْعُوا مَنِ اسْتَطَعْتُمْ مِنْ دُونِ اللَّهِ إِنْ كُنْتُمْ صَادِقِينَ (38) بَلْ كَذَّبُوا بِمَا لَمْ يُحِيطُوا بِعِلْمِهِ وَلَمَّا يَأْتِهِمْ تَأْوِيلُهُ

¿O bien dicen: «¿Lo ha inventado él (Muhammad)?». Di: «Componed, pues, una Sura semejante a esta, y llamad en vuestra ayuda a quien podáis, fuera de Dios, si sois veraces». Muy al contrario: han tratado de mentira aquello que no pueden abarcar con su saber, y cuya interpretación todavía no les ha llegado. (10,38-39)

وَدَخَلَ مَعَهُ السِّجْنَ فَتَيَانِ قَالَ أَحَدُهُمَا إِنِّي أَرَانِي أَعْصِرُ خَمْرًا وَقَالَ الْآخَرُ إِنِّي أَرَانِي أَحْمِلُ فَوْقَ رَأْسِي خُبْزًا تَأْكُلُ الطَّيْرُ مِنْهُ نَبِّئْنَا بِتَأْوِيلِهِ إِنَّا نَرَاكَ مِنَ الْمُحْسِنِينَ (36) قَالَ لَا يَأْتِيكُمَا طَعَامٌ تُرْزَقَانِهِ إِلَّا نَبَّأْتُكُمَا بِتَأْوِيلِهِ قَبْلَ أَنْ يَأْتِيَكُمَا

Dos criados entraron con él en la prisión. Uno de ellos dijo: «Me he visto [en sueños] prensando vino…». Y el otro dijo: «Y yo me he visto llevando sobre mi cabeza pan que los pájaros comían. Infórmanos de la interpretación (de estos sueños); te vemos entre los bienhechores».

«El alimento que se os asigna no os llegará, dijo él, sin que yo os haya advertido de su interpretación, antes, pues, de que os sea servido. (12,36-37)

هُوَ الَّذِي أَنْزَلَ عَلَيْكَ الْكِتَابَ مِنْهُ آيَاتٌ مُحْكَمَاتٌ هُنَّ أُمُّ الْكِتَابِ وَأُخَرُ مُتَشَابِهَاتٌ فَأَمَّا الَّذِينَ فِي قُلُوبِهِمْ زَيْغٌ فَيَتَّبِعُونَ مَا تَشَابَهَ مِنْهُ ابْتِغَاءَ الْفِتْنَةِ وَابْتِغَاءَ تَأْوِيلِهِ وَمَا يَعْلَمُ تَأْوِيلَهُ إِلَّا اللَّهُ وَالرَّاسِخُونَ فِي الْعِلْمِ يَقُولُونَ آمَنَّا بِهِ كُلٌّ مِنْ عِنْدِ رَبِّنَا

Él es Quien hizo descender sobre ti el Libro; [en su seno se hallan] versículos explícitos, los cuales son la matriz del Libro, y otros equívocos. En cuanto a aquellos que tienen en su corazón una desviación, siguen la parte equívoca, aspirando a provocar la discordia y a [dar] su interpretación. Y no conoce su interpretación sino Dios. Y aquellos que están arraigados en la ciencia dicen: «Tenemos fe en Él, todo procede de nuestro Señor». (3,7) Y no conoce su interpretación sino Dios y aquellos que están arraigados en la ciencia, los cuales dicen: «Tenemos fe en Él, todo procede de nuestro Señor».

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا أَطِيعُوا اللَّهَ وَأَطِيعُوا الرَّسُولَ وَأُولِي الْأَمْرِ مِنْكُمْ فَإِنْ تَنَازَعْتُمْ فِي شَيْءٍ فَرُدُّوهُ إِلَى اللَّهِ وَالرَّسُولِ إِنْ كُنْتُمْ تُؤْمِنُونَ بِاللَّهِ وَالْيَوْمِ الْآخِرِ ذَلِكَ خَيْرٌ وَأَحْسَنُ تَأْوِيلًا (59)

¡Oh, los creyentes! Obedeced a Dios, y obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que detentan el mando. Luego, si disputáis sobre cualquier cosa, remitidla a Dios y al Mensajero, si creéis en Dios y en el Día Último. Eso será mucho mejor y de mejor interpretación (o consecuencia). (4,59)

وَلَقَدْ جِئْنَاهُمْ بِكِتَابٍ فَصَّلْنَاهُ عَلَى عِلْمٍ هُدًى وَرَحْمَةً لِقَوْمٍ يُؤْمِنُونَ (52) هَلْ يَنْظُرُونَ إِلَّا تَأْوِيلَهُ يَوْمَ يَأْتِي تَأْوِيلُهُ يَقُولُ الَّذِينَ نَسُوهُ مِنْ قَبْلُ قَدْ جَاءَتْ رُسُلُ رَبِّنَا بِالْحَقِّ

Les hemos, ciertamente, aportado un Libro que hemos detallado, con pleno conocimiento, a título de guía y de misericordia para las gentes que creen. ¿Acaso aguardan únicamente la realización (de Su amenaza y de Sus promesas)? El día en que su realización tenga lugar, aquellos que antes la olvidaban dirán: «Los mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad». (7,52-53)

Sentido terminológico

En la terminología islámica, resulta igualmente muy difícil distinguir estos dos términos.

El comentarista Abû Qâsim al-Nîsâbûrî (m. 1016) hace una observación que se podrá juzgar excesiva, pero que resume bien la problemática: «Hay en nuestra época exégetas excelentes que no sabrían decir la diferencia entre tafsîr y ta’wîl si se les preguntara».

Para hacerse una idea del empleo de estos términos en un texto, hay que conocer, pues, generalmente la definición que de ellos da el autor del texto en cuestión.

El primer parecer, sostenido en particular por el célebre compañero Abû ‘Ubayda, es que no hay ninguna diferencia entre estos dos términos. Era, por lo demás, un parecer muy común entre los primeros comentaristas.

Según al-Râghib al-Isfahânî, el gran lingüista: «La palabra tafsîr es más general que la palabra ta’wîl». Y dice, en resumen, que la primera se emplea sobre todo para lo que concierne al léxico, mientras que la segunda se emplea para la semántica de las frases o la interpretación general, como es el caso de la interpretación de los sueños.

Según Al-Maturîdi, la palabra tafsîr se emplea para las interpretaciones ciertas, y la palabra ta’wîl para las interpretaciones inciertas.

Otros opinan que el tafsîr concierne a la interpretación por las fuentes textuales, mientras que el ta’wîl concierne a la interpretación por las fuentes de conocimiento (es decir, de reflexión).

Al-Tha‘labi opina que el primero concierne al sentido propio, mientras que el segundo concierne al sentido implícito o figurado, que el contexto esclarece. Por ejemplo, en el versículo «Dios está al acecho», la palabra «acecho» no se entiende en sentido propio y requiere una verdadera interpretación (ta’wîl).

Es un poco hacia este último parecer hacia donde han evolucionado ambos términos en el uso actual.

Este parecer puede, por lo demás, ponerse en relación con dos dualidades plenamente coránicas: la de exterior (ẓâhir) e interior (bâṭin), por un lado, y la de explícito (muḥkam) y equívoco (mutashâbih), por otro.

Sentido teológico

La palabra ta’wîl está, por otra parte, cargada de un sentido teológico que tiñe ese sentido exegético. En efecto, tratándose de los atributos divinos, ejercer el ta’wîl significa dar un sentido metafórico a los atributos divinos, o simplemente darles un sentido secundario. Es, por ejemplo, interpretar el amor de Dios por Su «benevolencia».

Creación

بدَع ــَـ

ذرَأ ــَـ

فطَر ــُـ

برَأ ــَـ

أَنْشَأَ

خَلَقَ ــُـ

خَلَقَ: El Corán emplea esta raíz para designar la creación a partir de elementos ya existentes. Propondría aquí el término «modelar» para traducir el verbo.

هُوَ الَّذِي خَلَقَكُم مِّن طِينٍ

Él es Quien os ha modelado de arcilla. (6,2)

Hagamos notar que este verbo no está necesariamente asociado a Dios. El pasaje coránico que figura a continuación deja, en efecto, entender que se usa para otros distintos de Él, aunque no se trate entonces de una creación de la misma naturaleza.

فَتَبَارَكَ اللَّهُ أَحْسَنُ الْخَالِقِينَ

La raíz de este término comporta la idea de medida. Se dice así «خلق الأديم» (medir el cuero) cuando se lo mide antes de cortarlo. La palabra coránica de la misma raíz «خَلاق» (lote) reviste el mismo sentido.

أَنْشَأَ: La raíz de esta palabra evoca la elevación y el crecimiento. Se emplea comúnmente el verbo «نَشَأَ», de forma 1, en el sentido de «ser criado». La forma 4 «أَنْشَأَ» significa, pues, en origen «hacer crecer» o «criar». Propondría aquí el término «hacer crecer» para traducir el verbo.

فَأَنْشَأْنَا لَكُمْ بِهِ جَنَّاتٍ مِنْ نَخِيلٍ وَأَعْنَابٍ

Por ella, hemos hecho crecer para vosotros jardines de palmeras y de vides. (23,19)

Toma por extensión el sentido de «crear».

ثُمَّ خَلَقْنَا النُّطْفَةَ عَلَقَةً فَخَلَقْنَا الْعَلَقَةَ مُضْغَةً فَخَلَقْنَا الْمُضْغَةَ عِظَامًا فَكَسَوْنَا الْعِظَامَ لَحْمًا ثُمَّ أَنْشَأْنَاهُ خَلْقًا آخَرَ

Luego, de esa gota, modelamos un coágulo de sangre; modelamos a continuación del coágulo una masa grumosa; luego, de esa masa, modelamos huesos; revestimos entonces los huesos de carne. Tras lo cual hicimos crecer al hombre en otra creación. (23,14)

Se emplea también en el sentido de «comenzar a hacer algo».

بَرَأَ: Generalmente se admite que este término es un sinónimo del verbo «خلق», y los matices que algunos autores evocan entre ambos son muy dispares, e incluso contradictorios. Retomaría aquí los elementos que me parecen más pertinentes.

La raíz de este verbo evoca la separación, la ruptura o el corte. La palabra «بَراءة» (inocencia) puede así entenderse como el hecho de estar «cortado» de todo vínculo con la acción sobre la que recae la acusación; y el verbo «برِأ ــَـ» (estar curado) puede entenderse como «romper con la enfermedad». Otros dicen que el nombre divino «بارِئ» designa a Aquel que extrae una cosa de otra, de donde la idea de ruptura o de separación. En la lengua, el verbo «برَأ» se aplica generalmente a los seres vivos. Lo que se explica quizás por el hecho de que los vivos proceden de los vivos. La palabra «بَرِيّة» evoca precisamente a las «criaturas». Se dice que su raíz es en origen ب ر ء, pero que la hamza ha desaparecido en esta palabra por razones fonéticas de «aligeramiento».

El nombre بارِئ puede, pues, entenderse como Aquel que extrae las cosas unas de otras, o Aquel que crea los seres distintos unos de otros. Propondría aquí el término «engendrar» para traducir el verbo.

مَا أَصَابَ مِنْ مُصِيبَةٍ فِي الْأَرْضِ وَلَا فِي أَنْفُسِكُمْ إِلَّا فِي كِتَابٍ مِنْ قَبْلِ أَنْ نَبْرَأَهَا إِنَّ ذَلِكَ عَلَى اللَّهِ يَسِيرٌ

Ninguna calamidad sobreviene en la tierra ni en vosotros mismos sin que haya sido inscrita en un Libro antes de que la engendremos. ¡Eso es, en verdad, cosa fácil para Dios! (57,22)

فطَر ــُـ: La raíz de este verbo significa «hender». Se utiliza para decir hender la madera, por ejemplo. Se dice también «فطر النَبات», cuando la planta hiende la tierra y brota. La palabra coránica فُطُور evoca también explícitamente «las hendiduras» o «los intersticios».

Se puede, pues, decir que el Nombre divino «فاطِر» es el creador que hace surgir lo vivo o que genera una hendidura de la que brota la creación. Lo que hace de él, simbólicamente, un nombre eminentemente masculino. Algunos lo emparentan, por lo demás, con la raíz indoeuropea que se encuentra en la palabra «pader» en persa, o la palabra «father» en inglés. Pero no he hallado nada sobre este posible vínculo lejano. Es cierto que los términos ligados a la familia están entre aquellos que evolucionan menos rápido en las lenguas. Pero este punto merecería una investigación específica. Propondría aquí el término «hacer surgir» para traducir el verbo.

إِنِّي وَجَّهْتُ وَجْهِيَ لِلَّذِي فَطَرَ السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضَ حَنِيفًا وَمَا أَنَا مِنَ الْمُشْرِكِينَ

Vuelvo mi rostro, como puro creyente, hacia Aquel que ha hecho surgir los cielos y la tierra, y no soy de los asociadores». (6,79)

Esta raíz da también la palabra فِطْرة, que se asocia comúnmente a la «naturaleza primordial».

فَأَقِمْ وَجْهَكَ لِلدِّينِ حَنِيفًا فِطْرَتَ اللَّهِ الَّتِي فَطَرَ النَّاسَ عَلَيْهَا لَا تَبْدِيلَ لِخَلْقِ اللَّهِ ذَلِكَ الدِّينُ الْقَيِّمُ وَلَكِنَّ أَكْثَرَ النَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ

Dirige tu rostro hacia la Religión, como puro creyente, según la naturaleza con que Dios ha dotado a los hombres al hacerlos surgir. La creación de Dios no admite cambio. Tal es la Religión inmutable, pero la mayoría de los hombres no lo saben. (30,30)

ذرَأ ــَـ: la raíz de este verbo (que no se emplea en los nombres divinos) evoca la apariencia. Evoca también el hecho de «esparcir» o «diseminar». El verbo «ذرَأ» significa así «crear» con el matiz de «hacer manifiestas (a las criaturas)» o «de multiplicarlas y esparcirlas». Propondría aquí el término «manifestar» para traducirlo.

قُلْ هُوَ الَّذِي ذَرَأَكُمْ فِي الْأَرْضِ وَإِلَيْهِ تُحْشَرُونَ

Di: «Él es Quien os ha manifestado sobre la tierra y hacia Quien seréis reunidos». (67,24)

بدَع ــَـ: La raíz de este verbo evoca la innovación, como aparece claramente en la palabra «بِدْعة». Se trata, pues, de la creación sin precedente o de «la innovación». El nombre divino «بديع» significa, pues, el «Creador innovador» o «el Innovador» o también «el Concebidor». Propondría aquí el término «concebir» para traducir el verbo, y «concebidor» para el nombre.

بَدِيعُ السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضِ أَنَّى يَكُونُ لَهُ وَلَدٌ وَلَمْ تَكُنْ لَهُ صَاحِبَةٌ وَخَلَقَ كُلَّ شَيْءٍ وَهُوَ بِكُلِّ شَيْءٍ عَلِيمٌ

Concebidor de los cielos y de la tierra, ¿cómo tendría Él un hijo, si no tiene compañera, si ha creado toda cosa y conoce toda cosa? (6,101)

El perdón

رأَف ــَـ

تاب / يَتُوب

صفَح ــَـ

عَفا / يَعْفو

غفَر ــِـ

رحِم ــَـ

رحِم ــَـ: La raíz de este verbo es igualmente la de la palabra «رَحِم», que significa «el útero». Lo que le da una connotación maternal muy marcada. Se trata de «envolver» en misericordia. Lo que, por lo demás, aparece de manera metafórica en el texto coránico:

وَرَحْمَتِي وَسِعَتْ كُلَّ شَيْءٍ

Resulta que los dos Nombres divinos «رحمان» y «رحيم» ocupan un lugar preeminente en el Corán por su empleo frecuente, aunque los comentaristas estén divididos sobre la cuestión de la «بسملة» al comienzo de las suras: ¿forma parte del Corán o no? (Cuestión que no se plantea respecto de la بسملة presente en el texto de la sura de «La hormiga»). Luego estos dos nombres divinos aparecen en muchos otros lugares. El primero se sitúa en el mismo plano que el Nombre «الله» en el famoso pasaje:

قُلِ ادْعُوا اللَّهَ أَوِ ادْعُوا الرَّحْمَنَ أَيًّا مَا تَدْعُوا فَلَهُ الْأَسْمَاءُ الْحُسْنَى

En lo relativo a la creación, es igualmente este Nombre el que se encuentra en el pasaje siguiente:

تَنْزِيلًا مِمَّنْ خَلَقَ الْأَرْضَ وَالسَّمَاوَاتِ الْعُلَى (4) الرَّحْمَنُ عَلَى الْعَرْشِ اسْتَوَى (5)

Evidentemente, para que la creación perdure, es preciso que a la imperfección universal de los seres creados supla una tolerancia absoluta e igualmente universal del Ser divino que la perpetúa. Lo que esclarece el versículo siguiente:

وَلَوْ يُؤَاخِذُ اللَّهُ النَّاسَ بِمَا كَسَبُوا مَا تَرَكَ عَلَى ظَهْرِهَا مِنْ دَابَّةٍ

Si Dios tuviera en cuenta a las gentes por lo que cometen, no dejaría con vida a uno solo de los seres que se desplazan por la superficie [de la tierra]. (35,45)

غفَر ــِـ لِـ: Este verbo significa igualmente «velar», «ocultar» o «recubrir». Se dice, por ejemplo, «غفَرالشَيْب بالخِضاب», «ocultar el pelo (y los cabellos) blancos con tinte (de alheña)». Se trata, pues, por extensión, de la acción de «cubrir las faltas» o de «disimularlas».

قُلْ لِلَّذِينَ كَفَرُوا إِنْ يَنْتَهُوا يُغْفَرْ لَهُمْ مَا قَدْ سَلَفَ

Di a aquellos que niegan que, si cesan, se les pasará por alto lo que ya pasó. (8,38)

عفا / يعفو: En el sentido más concreto, este verbo significa «borrar», «borrarse» o «quedar disimulado». Se dice, por ejemplo, «عفا الأثر» (la huella se ha borrado). Por extensión, significa «borrar una falta», como se dice «borrar la pizarra» o «pasar la esponja».

Algunos comentaristas precisan que el عَفْو puede intervenir después del castigo o antes, mientras que el غُفْران excluye de entrada todo castigo.

Su raíz evoca también la idea de «excedente» o de «superfluo», como en el pasaje coránico siguiente:

وَيَسْأَلُونَكَ مَاذَا يُنْفِقُونَ قُلِ الْعَفْوَ

Te preguntan qué deben gastar. Diles: «lo excedente». (2,219)

Estos dos sentidos se reúnen en la idea de hacer gracia por grandeza de alma, considerando las cosas sin importancia. Es lo que evoca el versículo siguiente:

وَإِنْ طَلَّقْتُمُوهُنَّ مِنْ قَبْلِ أَنْ تَمَسُّوهُنَّ وَقَدْ فَرَضْتُمْ لَهُنَّ فَرِيضَةً فَنِصْفُ مَا فَرَضْتُمْ إِلَّا أَنْ يَعْفُونَ أَوْ يَعْفُوَ الَّذِي بِيَدِهِ عُقْدَةُ النِّكَاحِ

Si las repudiáis antes de tocarlas, después de la asignación de la dote, entonces la mitad de esta [le corresponde], a menos que ella os haga gracia (o se desista graciosamente), ella o aquel que la ha representado en el matrimonio. (2,237)

Por último, el verbo عفا puede significar «volverse excedente» y, por tanto, «multiplicarse y prosperar». Es este último sentido el que se encuentra en el versículo siguiente:

ثُمَّ بَدَّلْنَا مَكَانَ السَّيِّئَةِ الْحَسَنَةَ حَتَّى عَفَوْا وَقَالُوا قَدْ مَسَّ آبَاءَنَا الضَّرَّاءُ وَالسَّرَّاءُ

Luego reemplazamos el mal por el bien hasta que prosperaron (o se multiplicaron) y dijeron: «Ya a nuestros padres los alcanzaron la miseria y la prosperidad». (7,95)

Es, por lo demás, esta noción de «excedente» la que explica por qué la palabra «عَفْوًا» en el lenguaje corriente puede significar «¡perdón!» o «por favor», pues se trata, en el primer caso, de pasar por alto lo que no cuenta mucho; y, en el segundo caso, de aceptar hacer algo, considerando, por grandeza de alma, que es poca cosa.

صفَح ــَـ: La raíz de este verbo evoca lo plano o el lado de una cosa. La palabra صَفْح designa así la «mejilla» o el «lado» de un individuo. Designa también la «hoja», la «página» o la «cara plana» de la espada.

La expresión «ونظر إِليه بصَفْحِ وجهه» significa propiamente «mirar del lado del rostro». Se puede así ver en el origen del verbo construido sobre esta raíz el hecho de apartar la mirada de una cosa y, por tanto, «presentarle la mejilla (o el flanco)». Por extensión, significa «pasar por alto».

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنَّ مِنْ أَزْوَاجِكُمْ وَأَوْلَادِكُمْ عَدُوًّا لَكُمْ فَاحْذَرُوهُمْ وَإِنْ تَعْفُوا وَتَصْفَحُوا وَتَغْفِرُوا فَإِنَّ اللَّهَ غَفُورٌ رَحِيمٌ

¡Oh, vosotros, los creyentes! ¡Vuestras esposas y vuestros hijos son para vosotros enemigos! ¡Tened cuidado! Si borráis [el asunto], si pasáis por alto y si perdonáis, sabed que Dios es Aquel que perdona y que es misericordioso. (64,14)

En el Corán se encuentra también la expresión «ضرَب صَفْحًا» en el sentido de «renunciar a hacer algo» o, más trivialmente, «dejar correr».

أَفَنَضْرِبُ عَنْكُمُ الذِّكْرَ صَفْحًا أَنْ كُنْتُمْ قَوْمًا مُسْرِفِينَ

¿Acaso renunciaremos a dirigiros el Recordatorio so pretexto de que sois un pueblo desmesurado? (43,5)

تاب / يَتوب: este verbo significa en primer lugar «volver», lo que lo aproxima a «ثاب» y a «آب». Se trata, pues, en origen, de volver a la buena conducta, a la razón, etc. Empleado con «إلى», significa, pues, arrepentirse; y empleado con «على», significa perdonar. Estos dos sentidos se reúnen en el versículo siguiente:

وَظَنُّوا أَن لَّا مَلْجَأَ مِنَ اللَّهِ إِلَّا إِلَيْهِ ثُمَّ تَابَ عَلَيْهِمْ لِيَتُوبُوا إِنَّ اللَّهَ هُوَ التَّوَّابُ الرَّحِيمُ

Pensaban que no existe refugio alguno contra Dios, salvo Él mismo. Dios volvió entonces a ellos, a fin de que ellos volvieran a Él. Dios es Aquel que acoge todo arrepentimiento, el Clemente. (9,118)

رأَف ــَـ: Este verbo significa tener compasión de alguien, en particular de un culpable, como es el caso en el pasaje siguiente:

وَلاَ تَأْخُذْكُمْ بِهِمَا رَأْفَةٌ فِي دِينِ اللهِ

No os dejéis llevar por la compasión hacia ellos en la religión de Dios. (24,2)